miércoles, 10 de septiembre de 2008

Un imperio de objetos vacíos

Estamos en medio del caos. La casa está siendo desmantelada, paso a paso.
El pasado emerge de nuevo ante nuestros ojos. Pero ahora luce más deslavado, menos imponente. Algo se ha desvanecido.
El aura de los objetos no es la misma.
¿De qué sirven estas cosas? Su dueña ha partido, su viaje inició hace ya casi un mes.
Sólo ella conocía la historia de los objetos que pueblan esta casa. Sólo ella relacionaba las porcelanas y las telas, los vestidos, los utensilios de cocina, con épocas que sólo ella pudo conocer.
En el mejor de los casos, nosotros oímos de esos tiempos, pero sólo fragmentos.
¿Qué hacer? Observo las vajillas y los juegos de té. Solía imaginar mundos completos con estos implementos. Pequeños trozos de realidades encerrados en las vitrinas del comedor.
Un juego de vajilla china era mi preferido. Tazones para sopa, con sus respectivas cucharas, todos de porcelana. Un universo entero que manipulaba, y quién sabe, quizá los engranajes del universo se ponían en marcha. ¿Qué son para mí ahora?
Recuerdos de una casa que se empieza a deshabitar.
Sólo eso.

2 comentarios:

Marfila dijo...

El vacío sirve para poder volver a recolectar......

Te amo

Logística dijo...

He dado con tu blog gracias al link que hay en el de un amigo (Argel), comencé a leer los textos, que aunque anuncian el dolor de una pérdida no sumergen al lector en la desgracia, sino que reconfortan. No sé cómo reconfortarte ante el paso de tu Señora Madre a un lugar más acogedor que este mundo, no puedo decir: "lo siento" porque simplemente, no lo sentimos igual. He pasado por hechos igualmente lamentables y, solo me resta decir que tus palabras me han hecho recapacitar sobre ello, es mi tiempo de crear algo nuevo en su memoria. Gracias por escribir y abrir tus puertas a la luz, que muchos creemos, nos cegará en lugar de iluminarnos.
Hugo Alberto Dena